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Tu habitación, tu refugio

Hablemos ahora de un tema que es casi prohibido en el frenesí en que vivimos en la actualidad “Descansar”, no sé si les ha pasado como a mí que a veces me he sentido hasta culpable por tomar tiempo para descansar, especialmente cuando los que me rodean no paran ni para tomar agua, ir al baño o sentarse a almorzar con calma.

Descansar es sumamente importante. Incluso un buen día puede dejarnos contentos,  pero agotados y si llevamos este tema al hogar se vuelve necesario que hagamos de nuestra habitación nuestro refugio, un lugar donde podamos recuperarnos física, mental y emocionalmente de todo por lo que hemos pasado durante el día.

Para que podamos crear esa atmósfera relajante en nuestra habitación que nos permita dormir bien, podemos empezar por sacar todo lo que nos distraiga de nuestro propósito principal “Descansar”. Por ejemplo el televisor, computadora, juguetes de los niños  y aparatos para hacer ejercicio; ya que todas esas cosas  estimulan la mente y pueden mantenernos despiertos gran parte de la noche.

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Descansar es muy importante porque nos asegura tener la energía y buen ánimo que necesitamos para continuar con nuestra vida al día siguiente, lo cual es particularmente necesario para aquellos que tienen niños, adolescentes o ambos.  Dicen por allí que “Sabes cuando eres papá o mamá cuando no puedes terminarte una taza de  café con tranquilidad”.  ¿Será cierto?  Si dormimos bien, cuando  despertemos veremos la vida con otros ojos. 

Por cierto, hablando de niños, en todos los aspectos  sugiero tomar en cuenta sus gustos personales,  aún desde muy pequeños ellos tienen su color favorito y ya tienen una actividad que les apasiona y de la cual van dando muestras o señales desde que su vida comienza, a lo largo de su niñez y si todo sale bien hasta que se convierten en adultos y llegan a realizar esa actividad en forma profesional.  Una de las cosas más gratificantes que hay en la vida es dedicarnos a hacer lo que nos gusta y si además nos pagan por eso ¡Bingo!


Cuando hacemos lo que nos apasiona lo hacemos con amor y dedicación, sin necesidad de supervisión, sin fijarnos en la hora o si es lunes o viernes y cuando logramos el resultado que queremos la satisfacción es tan grande… Creo que es a lo que se le llama “Realización profesional”.   Puede ser que aún así tengamos momento de estrés y frustración, parece ser parte natural del proceso, pero cuando llegamos allí a lo que visualizamos, todo se vuelve bueno y nos produce un sentido de bienestar tan profundo que se traduce en felicidad.


Por: Ondy